Los cortafuegos se construyen, típicamente, sobre plataformas protegidas y, normalmente, es muy difícil burlar este tipo de software. No obstante, un punto débil importante en muchos dispositivos de seguridad de red se produce en el breve intervalo de tiempo que se inicia en el momento en que el hardware es activamente capaz de encaminar el tráfico y termina cuando el software asume el control de las interfaces de la red. Dentro de esta confluencia crítica, la seguridad puede verse seriamente comprometida.
El controlador, o motor, de WinRoute se activa cuando los ficheros núcleo del sistema operativo Windows (el kernel) se cargan a sí mismos en la memoria; más específicamente, antes de que se carguen los módulos NDIS (especificación de interfaz de dispositivo de red, Network Device Interface Specification), de forma que no se soporta ningún tipo de conectividad de red antes de que WinRoute esté activado. Así, la protección de todas las interfaces está activada antes que el tráfico malicioso u otros ataques puedan montarse en el sistema. De esta manera se obtiene una mejor protección que la ofrecida por productos autónomos del tipo detección de intrusión, que se ejecutan como servicio y no están activados sino después de que se ha inicializado el sistema.

WinRoute "viola" a NDIS de una forma propietaria, de forma que todo el tráfico TCP/IP sea impulsado por el controlador de la tarjeta de interfaz de red (network interface card, NIC) al motor de WinRoute antes de que prosiga a la pila de comunicaciones de la red y al propio sistema operativo.
Mediante esta inserción a bajo nivel en el sistema operativo, WinRoute Engine controla, desde una perspectiva singular, todo el tráfico que llegue a cualquier interfaz (sea éste entrante o saliente). Al igual que muchos productos cortafuegos diseñados para empresas como, p. ej., Firewall-1 de Check Point, WinRoute puede tomar la primera decisión referente a la aceptación o denegación de un paquete determinado. Una vez más, se evitan de esta forma los ataques maliciosos contra otros aspectos del sistema operativo, o los de otro software que pudiera burlar la seguridad ofrecida por un cortafuegos. Esto resulta muy apropiado para las pasarelas de Internet de cara al exterior, pero también puede aportar considerables beneficios a los computadores host autónomos con altos requerimientos de seguridad o que deban ser totalmente anónimos y que dispongan, por ejemplo, de sistemas de detección de intrusión. El software de detección de intrusión, como el Real Secure de Internet Security Systems (ISS), sería prácticamente invisible en un computador host protegido por WinRoute.
Además, el controlador WinRoute Engine asume toda la funcionalidad de encaminamiento de comunicaciones del sistema operativo Windows subyacente (ya sea éste Windows 9x, NT, o 2000). De esta manera se garantiza que si WinRoute Engine fallara por algún motivo, no se encamine ningún tipo de tráfico entre las redes. Esta postura de "cerrado si falla" ha sido el ajuste por defecto tradicional para las configuraciones de cortafuegos durante varios años, y sirve para proteger las redes privadas en los casos de fallas comunes del sistema.